Pero, ¿para qué quieres una máquina de escribir? ¿Qué podrías hacer con ella? ¡Estás loco!
Estas frases, acompañadas con la consabida expresión de sorpresa y desconcierto, con cejas alzadas y todo, las he escuchado con bastante frecuencia, cada vez que le digo a alguien que sí, que todavía me gusta escribir a máquina y que aún utilizo mis viejos trastos con frecuencia.
Seguramente es algo difícil de creer, pero normalmente la expresión de sorpresa se acentúa cuando les digo que escribir cartas y llenar formularios no es lo único para lo que sirven esas viejas máquinas. Todavía al día de hoy, existen situaciones en donde es conveniente utilizar una máquina de escribir, si no por otra cosa porque es más sencillo acomodar los formularios preimpresos en la máquina que en la impresora de tu PC.
Por supuesto, también se pueden reciclar los viejos trastos y usarlos para crear cosas más o menos artísticas, como esto:
Una máquina de escribir Remington convertida en lámpara de mesa. Encontrada en venta en MercadoLibre.
Hazme el favor. Perforar una máquina de escribir antigua y supuestamente funcional para convertirla en una lámpara de mesa pesada y estorbosa. En fin, para todo hay gustos.
Pero no es lo único que se puede hacer con una máquina de escribir. De hecho, hay dos cosas que puedes hacer con ellas que de seguro no se te habían ocurrido: dibujar, y hacer música.
Lo primero, quizás, es relativamente fácil de imaginar. Se trata de combinar los distintos símbolos y letras que tiene la máquina para formar imágenes. Puede ser algo tan sencillo como dibujar un pequeño paisaje con letras X, o tan complicado como crear un auténtico retrato de la realeza usando todos los símbolos a tu disposición:
Retrato del príncipe Felipe de Edimburgo hecho con una máquina de escribir
Este tipo de dibujos, por cierto, son los antecedentes más remotos de los llamados "ASCII Art", dibujos hechos en computadora e impresos originalmente en las tradicionales hojas pautadas verde y blanco que se usaban antes, formados exclusivamente con símbolos.
Por supuesto, se necesita creatividad, talento y bastante tiempo libre para hacer cosas como ésta, pero hay muchos tipos de dibujos que se pueden hacer con los símbolos del teclado.
Un fonógrafo, dibujado con puntos, números, paréntesis y guiones.
Nada mal, ¿verdad? Y hasta cierto punto, resulta lógico, ¿no? Después de todo, estos dibujos consisten simplemente en utilizar representaciones abstractas que normalmente sirven para indicar sonidos y combinarlos de tal manera que el cerebro los interprete como una imagen y no como un conjunto de fonemas. Sencillo.
Ahora que, si lo que quieres es utilizar tu máquina de escribir como instrumento musical, al menos un compositor escribió una partitura en donde nuestras viejas amigas llevan la voz cantante: la "canción de la máquina de escribir", compuesta por Leroy Anderson (1908 - 1975). Aquí su versión orquestal, con todo y acompañamiento musical elegante:
Y un par de sketches cómicos basados en la misma canción, por Jerry Lewis... y los Animaniacs.
Por supuesto, aún puedes usar tu máquina de escribir para trabajos no tan creativos pero sí bastante mundanos y comunes; por ejemplo:
- Escribirle una carta a tus seres queridos. (¿Cuándo fue la última vez que lo hiciste? Yo, la semana pasada.)
- Hacer un listado de tus discos, CDs, películas, etc. (para eso sirven los famosos "tabuladores": para hacer tablas en la máquina de escribir. Excel no es el único.)
- Hacer etiquetas para tus sobres, folders de archivo, etc.
- Escribir un diario (O una bitácora. O un blog; como quieras llamarle)
- Escribir la lista del súper
- Llenar formas impresas (todavía hay lugares donde te piden "llenar a máquina o con letra de molde"... y si tienes tan mala letra de molde como yo, lo mejor es recurrir a la vieja Olivetti.)
- ¡Jugar "Basta"! (Tengo que convencer a mis sobrinos de intentarlo...)
Ahí lo tienes. Siete usos concretos para una máquina de escribir, sin contar los aspectos artísticos como dibujar o componer música con ella. Y todavía me dicen que mis Olivetti están obsoletas.
¡Hasta la próxima entrada!




Hola Miguel Ángel.
ResponderEliminarAcá otro amante de las máquinas-de-poner-algo-por-escrito. No tengo un blog aun, aunque la idea me ha rondado en más de una ocasión. Habiendo nacido también el buen año de 1972, descubro que somos del mismo "vintage" y que compartimos algunos gustos y aficiones; soy lector si no voraz, al menos asiduo; escribir ocupa una buena parte de mi tiempo libre; soy fotógrafo de profesión y también como pasión y desde hace un año intento aprender la lengua de Homero (no la del D'oh... la otra, más antigua).
Finalmente, tengo una modesta colección de máquinas, que ya supera la treintena, que jamás fue pensada como colección en sí, sino como la cacería permanente de la máquina perfecta para escribir con ella cada día.
Ah, me llamo Emilio y te escribo desde Santiago de Chile...
¡¡Salud!!
¡Hola, Emilio!
Eliminar"La cacería permanente de la máquina perfecta"... me gusta mucho esa definición; es una excelente forma de justificar con el "Alto Mando" la repentina y misteriosa aparición de OTRA máquina de escribir en la casa. Tendré que usarla la próxima vez. ;-)
¡Saludos!
Acá "otra" del año 1972, buscando imágenes e historia de las máquinas de escribir. Adoradora de este invento precioso que compartió junto a mí la adolescencia. Esas tardes de verano en la casa de mis abuelos, con una máquina como la de la lámpara, y más cercana a estos tiempos junto a la Olivetti de mi viejo. Gracias por este espacio!!!
ResponderEliminarHola! Buen post y buen blog!. Hace poco tiempo compré una máquina de escribir Olivetti a un amigo nuevo y pues desde que la compré, me ha nacido un gusto enorme por ellas. Estoy iniciando y éste blog es fenomenal. Un abrazo desde Chiapas, México.
ResponderEliminarHola! Muchas gracias, me da mucho gusto saber que el blog resulta de interés. Felicidades por tu compra, las Olivetti son máquinas excelentes!
EliminarUn abrazo!
Hola Miguel! Que te cuento que entre mas leo tu blog a las 4 a.m. mas encantada estoy con eso de las maquinas de escribir. Parece que en mi vejes, si se dice así, mas quiero aquellas cosas importantes que tuve en mi juventud en eso de maquinas. Tengo una L.C. Smith and Corona de los 20s que me regalaron desde hace mucho y otra Royal de los 30s o 40s que solo las tengo para verlas aunque las dos trabajan bien. La que mas e usado en estos años es una Smith and Corona de los 50s que tambien fue regalo. Una Olivetti 32 y esta S & C me vieron por mis dias en la U. Tambien te cuento que no me acuerdo ni cuando me regalaron una Olivetti verde azul de plastico pero fue en los 70s y ni caso le hize. No me gustaron las teclas se me hacian como que estaban fabricadas de ule (esa creo era de Barcelona España). Era muy diferente a las teclas de plastico duro como el que usa la Olivetti 22 o el de algunas de la 32 y despues el de la Underwood 315. Mi amigo me trajo una de Mexico el 2000 que creo la fabricaron en Tlascala y el teclado se sentia tambien como de ule. ¿Una pregunta es que si sabes si fabricaban las Olivettis con diferentes teclas en Mexico, U.S.A., España e Italia? ¿Otra pregunta es que si todas las fabricas usaban el mismo metal para fabricar las maquinas o en cada fabrica fabricaban sus propias piesas? Alguien me dijo que los metales de cada una eran diferentes. Como sabes, Olivetti compro a Underwood en U.S.A. y Antares Parma en Milano. ¿Esos diseños tambien son los originales de los mismos diseñadores de Olivetti o se intercambiaron los diseños o siguieron con los mismos? Como la Olivetti 33 o DL la veo como que es la misma maquina que la 32 pero con caja nueva. ¿Ud ve la diferencia en la maquinaria? ¿Hubo mejoramiento? Ay mucha similirad entre las Olivettis mas nuevas y las Antares-Parma, digo yo con verlas. No me gustan las mas nuevas como la Studio 45 ni las 25 y 35s. Como son cajas de plastico tambien siento como que la maquinaria es mas fragil. Bueno me despido voy a estar pendiente a tu blog.
ResponderEliminarHola!
EliminarLa calidad (percibida y real) de las máquinas de escribir en general, y de Olivetti en particular, tendió a disminuir conforme pasaba el tiempo y se volvía más costoso utilizar los materiales originales. En general, las máquinas de escribir tenían el mismo tipo de materiales y diseño sin importar en dónde fueron construidas, pero no dudo que la calidad de materiales y manufactura variaba, tomando en consideración factores tanto técnicos como humanos.
En el caso de las máquinas Olivetti en México, hasta donde entiendo antes de 1963 eran importadas desde Italia; pero a partir de 1962, y a consecuencia de un decreto gubernamental que exigía que todo producto manufacturado que se vendiera en México tuviera un cierto grado de integración nacional, muchas empresas (incluyendo Olivetti) crearon fábricas en el país y comenzaron a producir sus equipos localmente. Primero se utilizaron piezas importadas, pero eventualmente se comenzaron a utilizar más y más partes fabricadas en el país, ya sea por la misma Olivetti o por proveedores locales.
El teclado de las Olivetti variaba en función de dónde fueron vendidas y usadas; no tanto en materiales, sino en el tipo de caracteres y símbolos que podían escribir. Por ejemplo, las Olivetti en México incluyen la letra Ñ, los acentos y diéresis; pero carecen del símbolo !. (Apenas recientemente entendí que uno podía escribir ese símbolo combinando el apóstrofe ' y el punto . Eso es algo que me habría sido muy útil cuando hacía mis deberes escolares en nuestra Lettera 32.)
Hay un excelente blog en mi lista que se llama Oz.Typewriter. Ahí puedes encontrar mucha información sobre la historia y evolución de las máquinas. Por lo que he aprendido ahí, Underwood tenía sus propios diseños, que fueron descartados cuando sucedió la adquisición por parte de Olivetti. A partir de entonces, las máquinas de escribir Underwood eran en realidad diseños de Olivetti.
La Olivetti 33 es una de tantas reencarnaciones del chasis básico de la Lettera 32. La principal diferencia (aparte de la carrocería, de formas más angulosas) es que la L33 no tiene mecanismo tabulador, cosa que sí tenía la L32. Y el mismo diseño básico de la Lettera 32 se siguió utilizando en muchos de los modelos más recientes, inclusive los que cuentan con carrocerías de plástico. En esos casos la relativamente mala sensación táctil que ofrecen se debe no tanto al mecanismo (aunque en estos la calidad de ensamble ya iba disminuyendo), sino al escaso peso de la cubierta de plástico, que hacía que la máquina fuera más inestable.
Espero haber respondido las preguntas.
Saludos!